viernes, junio 19, 2009

Hasta siempre, Mestre

Me acuerdo como si fuera hoy, hace doce años, le dije a Paquita de la Guardería Nenes: no tengo idea dónde apuntar a Raquel, no conozco ningún colegio; tu que nos conoces a nosotros, ¿cuál me recomiendas?

- El Mestre! - contestó con voz firme, sin ninguna duda.

Resulta que me acuerdo como si fuera hoy porque todos estos años me he sentido increiblemente agradecida con Paquita por aquella acertada recomendación.

Y es que día a día y año tras año, al ver las inquietudes que mis hijos traían de la escuela, sus planteamientos en tantas cosas, los valores que iban adquiriendo, me he sentido reconfortada y tranquila: el lugar donde se estaban formando era una extensión de mi casa.
Porque allí aprendieron que la diversidad es la vida misma, y que convivir, integrar y compartir no es nada excepcional en esto de la conducta humana, porque su paso por allí me ha ayudado a saber que hay "madera" para ver el día de mañana que mis hijos son buenas personas.

En estos tiempos que corren, no debe ser fácil llevar una institución y mantenerse fiel a principios tan claros, sin contaminaciones burocráticas y siempre cercanos, siempre entregados, brindando el cariño que solo los maestros de vocación saben transmitir, y de ahí la grandeza.

Pero todo pasa y esta mañana fue la última fiesta del Mestre que tendré para contar, y ya sé que a todo le pongo mi óptica romántica, pero aún me dura la emoción que me cortaba la voz en cada despedida, y sí, ya son parte de nuestros recuerdos, de nuestra vida misma.
Sería injusto si dejara de nombrar a alguien, pero desde Pilar, la profe de infantil, que con tanta destreza y cariño empezó el "moldeo"; a Flor que si un día echamos cuentas estoy segura que me gana en horas con mis hijos, definitivamente una madre más; a Rafa que desde el deporte los motivó y alentó en sus desafíos desde muy pequeños hasta el último día; al valiente equipo del 6º de Borja, Cristina, Alberto y Jus, los que emprendieron grandes cambios de metodología, sin duda enriquecedores, resistiendo las más variopintas oposiciones. Y a los directores, a Chema en el principio y a Pilar, los "domadores" de esta historia. A todos, todos




MUCHAS GRACIAS Y HASTA SIEMPRE MESTRE!







Web del Colegio Público Mestre Gaspar López

1 comentario:

norma dijo...

Sabía que la despedida del Mestre iba a ser dura y emocionante, porque te conozco y porque se de los valores que alli aprendieron tus hijos. Pero es la vida y es muy bueno emocionarse por estas cosas y me vienen a la memoria las despedidas de la Escuela 6 o de la 15, la del Mariano Moreno y la del Industrial. Cada una con su toque especial, pero todas emocionantes.