sábado, agosto 20, 2005

En casa

Hace bastante que volví de mi viajecito, pero no me ha sido fácil encajar la rutina. Quizás porque tenía que hacerla y esta casa de rutinaria tiene bastante poco. En fin, darte cuenta que vuelves a casa pero que ya no hay ningun trabajo al que volver, no lo asimilé muy bien y lo típico, la cabeza con "trabajo interno" como los cajeros automáticos, no estaba operativa.

De todas formas, había mucho que saborear, era la primera vez que visitaba la casa de mis hermanos (había estado solo en Azagra, pero con mi hermana recien bajada del avion), instalados en esta su nueva tierra, sumergidos en su cotidianeidad (creo que me inventé esta palabra), integrados plenamente en sus pueblos y estoy tan tranquila por ellos...

En casa de los hermanos, aunque sea la primera vez, vas de "andar por casa", pero la hospitalidad argentina (era eso, sin duda) hizo que me atendieran como a una reina, me he sentido homenajeada en todo momento.

Hay más, viví con ellos, algo que no descubrí cuando fui a Argentina en el 2001 y fue que a mis hermanos, tal como los llevaba en mi mente y mis recuerdos los encontré en mis sobrinos. Me perdí tantos capítulos de sus vidas, que no había caido en la cuenta que, joder, son adultos.

2 comentarios:

VeNGaDoR dijo...

Es normal que cueste habituarse a la rutina Morgh. A mi se me hace raro pensar eso de "visitar la casa de mis hermanos" porque aun son jovenes (21 y 22 años) pero dentro de poco tendré que ir a Tenerife a ver a mi hermana (a su casa de alquiler claro esta). Ya contaré las sensaciones ;)

ummo dijo...

No hay nada que se te pueda decir para que te sientas mejor, puesto que lo que te ocurre es un estado de ánimo y sólo tú debes superarlo. Lo que te digamos lo sabes ya de sobra, así que lo único sería darte muchos ánimos.

¡Ah! Otra cosa: Cotidianeidad ya estaba inventada: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?LEMA=cotidianeidad
;)