Los inconseguibles, con un disco recopilatorio nos hacen una reseña de quien es César. Como es posible que recuerde todas las letras?
Y por qué traigo pop romanticoide y hortera de los setenta?
Hasta empezar a escribir este blog, no me había dado cuenta lo ligada que está mi vida a la música; o es al revés, la música se ha colado en casi todos mis recuerdos.
En la discoteca de mi abuela caía de todo y la razón, entre otras, era que mi tío producía discos (pero esa es una historia que contaré otro día). El caso es que Banana estaba en su casa. Y el tío Osvaldo también estaba en la percusión de este disco y por algo fue llamativo para nosotras (la Caro y yo).
Con el tiempo, la Caro (que es mi hermana) vuelve a traer a César a nuestras vidas, el curro en la radio, familia mediante y algún ligue musical, nos lleva a seguir sus conciertos de temporada por Mar del Plata.
Por aquel entonces ya escuchaba a Pink Floyd, pero algo había en César que nos hacía creer que Aún es tiempo de soñar
duende y mago danzarín, a mi celda helada.
En tu alforja hallé una alondra y un jazmín,
y una llave extraña, de oro y de rubí,
para abrir la puerta, de la fábula y llegar,
en un tren de nueces a cualquier lugar.
Nubes de cristal bailan con la luna,
que hoy estrena un delantal, de caracol y espuma
Duende, por favor, dime que esto es lo real.
Y si estoy soñado, no me quiero despertar
Pero es medianoche y rumbo allí te vas.
Quiero ser tu amigo, toma mi mano.
Llévame a través del sol...
Ayúdame amigo, a no perder la fe.
Aún es tiempo de crecer.
Aún es tiempo de soñar...
Puentes de almidón para su castillo
y un gigante rezongón, guarda en su bolsillo.
Todo se oscurece y se esfuma, más y más.
Sólo veo un cofre y de lejos te oigo hablar.
Cuando lo desees, al lado tuyo me verás
para abrir el cofre, me encontrarás...
Quédate conmigo y toma mi mano,
llevame a través del sol...
Ayúdame amigo, a no perder la fe.
Aún es tiempo de crecer.
Aún es tiempo de soñar...














