Una interminable cuenta atrás, no pasaban los días, ni las horas, pero al final, sobrellevando la ansiedad, llegó el día. Hoy ya casi esta acabando su primero semana de Instituto.
Está eufórica, está feliz. Cuando vuelve a casa no hay quien la pare. Habla hasta por los codos, como nunca; apuro al máximo mi salida para el curso, por escucharla.
Y nadie crea que es hablar por hablar. Nos cuenta su personal análisis de situación, un increible curro de obsevación para su edad. Fundamental para encontrar su sitio, dice.
Ayer dijo que el Instituto es un amplio muestrario de nuestro Reino Animal. En el patio, claramente se ven los jefes de las manadas, chulos y echados p'alante, con su séquito de lameculos, que hasta le llevan los libros y que le dan mucha pena. También se ve la "zona de apareamiento", con sus hembras en celo y todo. Y definitivamente, es la Ley de la Selva la que se impone en la escalera de salida o la parada de autobus.
La parte académica tampoco queda fuera del "estudio". Comenta que Tecnología, asignatura que le despertaba mucha curiosidad, no pasa de ser Bricomanía. El resto, en general, no la descepciona. Comunicacion Audiovisual, la optativa que eligió, cumple sus espectativas para avanzar en su vocación (indeclinable desde hace años) de ser escritora.
Confieso que a esta nueva etapa no le faltaban mis incertidumbres. Aunque visto lo visto no me queda más que decir alto y claro: ESTA TRIUNFANDO!!! y yo con ella.